Un mapa de Bolivia por cada pregunta
Este atlas reúne los mapas de Bolivia que se consultan con más frecuencia y los pone sobre una misma base. El mapa de Bolivia con sus departamentos responde a las preguntas administrativas: qué departamento es cuál, dónde está su capital, cuántas provincias tiene. El mapa orográfico responde a las del terreno, y el hidrográfico a las del agua. Los tres dibujan el mismo contorno, de modo que se pueden superponer mentalmente sin esfuerzo.
Seguir leyendo
La diferencia de escala entre departamentos es lo primero que salta a la vista. Santa Cruz tiene 370 621 km² y Tarija 37 623: casi diez veces menos. Beni, con 213 564 km², es el segundo más extenso y uno de los menos poblados. Entre los nueve suman 1 098 581 km² y 112 provincias, y las dos cifras se comprueban contra los totales nacionales cada vez que se publica el atlas.
El mapa físico dice lo que el político no puede: el mapa político de Bolivia ordena el territorio como lo decidió una ley, mientras que el mapa físico lo ordena por altitud y por forma del terreno. Las dos lecturas se necesitan, y por eso el mapa de Bolivia con sus departamentos y el relieve van sobre la misma base.
La otra diferencia decisiva es la altitud. El modelo de elevación sobre el que se dibujan estas láminas va de 70 m en el extremo amazónico a 5.671 m en la cordillera, 5.601 m de desnivel. Esa cifra alta es la del modelo, no la del país: trabaja con celdas de unos 7 km, así que promedia los picos en lugar de medir su cota. La cumbre real, el Nevado Sajama, supera los 6 500 m. El desnivel ordena todo lo demás: dónde se puede cultivar qué, por dónde pasan las carreteras, hacia dónde corren los ríos y por qué un partido de fútbol en La Paz no se juega como uno en Santa Cruz.








